Conocemos las cartas que Gustavo A. Madero envió a su esposa Carolina Villarreal, durante más de diez años, gracias a que su nieta, Petra Garza Madero de Romo, las publicó en 1991. La crónica de los últimos quince días de vida de Gustavo Madero se puede leer en este archivo. La componen tres cartas y siete telegramas, enviados a su “adorada Carola”. El intercambio de novedades incluye planes postergados, temores personales, preocupaciones domésticas, incertidumbre política y promesas imposibles.