“Mo Yan, diría Kafka, es uno de esos grandes cuya lectura golpea como un puño y abre, con una desgarradura, un nuevo horizonte.” Claudio Magris
“Mo Yan, diría Kafka, es uno de esos grandes cuya lectura golpea como un puño y abre, con una desgarradura, un nuevo horizonte.” Claudio Magris
El gusto de Hitler por Wagner no era necesariamente compartido por la dirigencia ni la militancia nazi. Los relatos del hastío y aburrimiento mostrados por los oficiales nazis (y más tarde, por trabajadores y empleados, “invitados” de Hitler para llenar el teatro y resarcir la taquilla de Bayreuth ante la huida de público extranjero) y sus excesos en la pequeña ciudad son elocuentes. Hitler entabló amistad con la familia Wagner, que se mostró solidaria con él en sus años de persecución.
A las 8:48, en la estación Atlalilco, tres hileras de granaderos inquietaron a los pasajeros. El tren se detuvo y, de pronto, aparecieron camarógrafos y fotógrafos empujándose para poder entrar al vagón. Estaban tratando de captar al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, en su “visita de familiarización” por la Línea 12 Bicentenario. Hubo furor: “Marcelo, vente pa’ acá. Siéntate aquí”. “Señor, tómese una foto conmigo”. “Gracias, Marcelo. Este Metro va a ser muy útil”.
“El Grito” se celebra desde que Ignacio López Rayón lo recordó a dos años de iniciada la guerra de Independencia, y desde entonces es la conmemoración más popular de la historia de México. Entre todos los gobernantes que lo han celebrado desde entonces, el que probablemente resulte más sorprendente y hasta irónico, aunque sin dejar [...]
El 26 de agosto de 1912, mientras el pintor José María Velasco estaba esperando a la muerte en su casa en la Villa de Guadalupe, la ciudad de México no frenaba su día a día. De los pasillos del Palacio Nacional salían los rumores acerca de quién sería el nuevo subsecretario de Instrucción Pública, ante [...]
El acto ya pasó, pero no sus efectos. Lo que deja el acto como producto, residuo, acción, recuerdo, gracia o desgracia, toma vuelo a raíz de aquel despegue. ¿O no es así en la mayoría de los crímenes? Algo se desgarra en el tejido de tal manera que no hay reparación ni zurcido que vuelva las cosas para atrás. Lo perdido, perdido está aunque algo se produce, nace en ese mismo instante. Todo es dolor. Y a nadie afectado por esa pérdida le gusta, por lógica extensión, considerar esta faz del las cosas.
La apropiación y desapropiación del poema “Instantes”, falsamente atribuido a Borges, parece una comedia de errores en el que se equivocaron todos. Poniatowska se equivocó porque alteró su entrevista con un poema falso y otro anacrónico. Los que creen a pie juntillas que es de Nadine Stair, se equivocan pues sobrestiman a la improbable poeta de Luouisville, Kentucky, quien supuestamente escribió un poema que, para cuando se le asoció con su nombre, ya llevaba 25 años circulando. Los que creen que el texto que ha llegado a nuestros días es de Don Herold también se equivocan, dada la legión de versiones, interpretaciones y traductores traidores al texto originalmente publicado por él.
Cada sede deportiva también se intervino con el diseño integral de México 68, en exterior e interior, con estandartes, globos gigantes con el logo de la olimpiada, banderas, etc. Hasta los uniformes de las edecanes —por cierto, los vestuarios de las edecanes de Londres 2012 me han parecido de lo más sosos— se intervinieron con el logo, y lo llevaban de acuerdo al color de la disciplina y el evento en el que trabajaban.
Pero esta primera noticia impresa en América, la del terremoto, está asociada con una anécdota trágica y muy romántica: la de la muerte del conquistador Pedro de Alvarado, en esos tiempos ya gobernador de Guatemala, el luto de su esposa Beatriz de la Cueva (apodada la “Sin Ventura”) quien sería gobernadora en sustitución de su esposo, pero sólo por un día, el día del terremoto que acabo con su vida.
En la víspera de la visita a las casillas el 1o de julio de este 2012, la redacción de Nexos encontró en El Diccionario del Diablo de Ambrose Bierce algunas entradas pertinentes, o irónicas, o simplemente divertidas. Compartimos al respecto con los lectores una selección que el escritor y periodista estadounidense publicó hace más de un siglo. [...]