mayo 10, 2013

¿Quién mató a Pablo Neruda?

Escrito por Francisca Gómez
Neruda
“Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
de pólvora, ellos mandaron el acerbo
exterminio, ellos aquí encontraron un pueblo
que cantaba, un pueblo por deber y por amor reunido,
y la delgada niña cayó con su bandera,
y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
con furia y con dolor.
( “Los Enemigos”, Pablo Neruda)

Chile, 11 de septiembre de 1973. El general del Ejército Augusto Pinochet encabeza un golpe de Estado en contra del gobierno socialista de Salvador Allende. A partir de ese día inicia una persecución política a todo aquel que no fuera partidario del nuevo régimen. Persecución que incluye tortura, muerte o desaparición a más de 40 mil personas durante los 17 años de dictadura.

Ocho días después, en la costa de la Quinta Región de Chile, Isla Negra, el poeta chileno Pablo Neruda es trasladado desde su casa a la Clínica Santa María, en Santiago, a causa de un cáncer de próstata. Según sus familiares, el golpe militar, la muerte de Salvador Allende y la detención de varios de sus amigos fueron hechos que agravan su estado de salud. Debido a su reconocida y larga trayectoria como militante del Partido Comunista, un día antes de su muerte al poeta se le entrega un salvoconducto para salir del país con dirección a México. Viaje que significaría el exilio de Neruda a partir del 24 de septiembre. Neruda fallece el 23 de septiembre de 1973. El diagnóstico médico: complicaciones en el cáncer de próstata.

Luego de su muerte, la casa en Santiago llamada “Chascona” es saqueada y muchos de sus libros incendiados. En el Cementerio General, su funeral incluye cánticos comunistas y vigilancia armada por parte de militares, así como detenciones y desapariciones de algunos de sus asistentes.

En 1992 sus restos son trasladados y enterrados a los pies de su casa en Isla Negra, junto a su tercera y última esposa, Matilde Urrutia. 

Cuando casi acaba el año 1981, aún en período de dictadura, la Clínica Santa María volvería a estar en el ojo del huracán. El expresidente de Chile y detractor acérrimo del régimen de Pinochet, Eduardo Frei Montalva fallece el 22 de enero de 1982, luego de severas complicaciones posteriores a la operación de una hernia en el hiato. En su certificado de defunción, las causas de su muerte se describen como “shock séptico por peritonitis aguda”. Diagnóstico que es motivo de incertidumbre de la familia Frei, debido a las amenazas y vigilancia extrema por parte del régimen militar, en la que se encuentra Eduardo Frei.

Al retornar la democracia se abrió una investigación bajo la sospecha de homicidio y en diciembre de 2009, el juez Alejandro Madrid determina que la muerte del demócrata cristiano, es provocada por médicos de la Clínica Santa María, quienes aplican durante un tiempo prolongado inyecciones con pequeñas dosis de talio y componentes del gas mostaza, acompañadas de reiteradas negligencias médicas que agravan su estado de salud. La muerte de Frei Montalva es en realidad un asesinato.

Según el dictamen del juez, “deterioraron su sistema inmunológico y facilitaron la aparición de bacterias que resultaron ser la causa final de su muerte, dando la apariencia de que su deceso ocurrió por complicaciones derivadas de las intervenciones quirúrgicas, haciendo imperceptible la intervención de terceros en su fallecimiento”.

El mismo Madrid establece que los culpables son médicos de la Clínica Santa María, bajo las órdenes de agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional de la Dictadura (DINA).

 Chile, 2011. 38 años después de la muerte de Ricardo Neftalí Reyes, más conocido como Pablo Neruda, su chofer y asistente personal, Manuel Araya de 66 años, asegura que el poeta en realidad fue asesinado.

Ese año Araya dice a la prensa que lo internaron por seguridad, “porque corría peligro”. Y enfatiza la versión de que Neruda estaba bien de salud, sin embargo, “preocupado y nervioso” porque creía que lo iban a matar.

En la declaración oficial, Araya cuenta también que horas previas al fallecimiento, el Premio Nobel de Literatura llama a su esposa Matilde, que se encontraba en Isla Negra, para contarle que en la clínica, mientras dormía, “entró un médico y le pinchó el estómago. Nos pidió que viajáramos a Santiago lo antes posible”.

Tanto Matilde Urrutia como Manuel Araya viajan. Sin embargo sólo su esposa acompaña al poeta en el momento de su muerte. Araya en cambio asegura haber sido golpeado por extraños, quienes lo interceptan mientras se dirige a comprar medicamentos para su jefe y amigo.

Para el Partido Comunista (PC), estos antecedentes son suficientes para motivar la presentación de una querella formal en junio de 2011, exigiendo una investigación en torno a la muerte del poeta.

La justicia asigna al juez Mario Carroza como responsable de la investigación, quien acepta las diligencias solicitadas por el PC y decide revisar todos los antecedentes y fichas clínicas emitidas durante el ingreso de Neruda a la Clínica Santa María. Y pide al Registro Civil todo tipo de documentos relacionados con su defunción.

El 8 de marzo de 2012, el Servicio Médico Legal de Santiago emite un informe, firmado por el tanatólogo Germán Tapia. Contiene la afirmación del cáncer como causa de muerte de Pablo Neruda. Sin embargo, falta una diligencia: la exhumación.

Un año y un mes después de este informe que desmiente la versión del hombre de confianza de Neruda, se da inicio al proceso para desenterrar los restos. Doce peritos nacionales e internacionales buscan establecer la presencia de toxinas en el cuerpo del poeta. Durante la mañana del 8 de abril de 2013 los expertos toman muestras del entorno de la urna y del sedimento. En tres meses, posiblemente, se conocerán los resultados.

La Fundación Neruda es la entidad que posee y resguarda el legado del Premio Nobel de Literatura. Mientras sus miembros desestiman la versión de Manuel Araya sobre el supuesto asesinato, el ministro en visita Mario Carroza ordena, casi un mes después de la exhumación, investigar a los mismos médicos involucrados en la muerte de Frei Montalva. Ellos son Pedro Valdivia Soto, Patricio Silva Garín, Eduardo Arriegada Reheren y Rodrigo Velez Fuenzalida. Todos inculpados por el homicidio del expresidente.

Según Carroza, el objetivo es identificar al último doctor que estuvo junto a Pablo Neruda, quien sería el responsable de administrarle la inyección letal.

Antes del, hasta ahora incógnito doctor, está con Neruda el especialista Sergio Draper, quien asegura en su declaración haberle entregado el turno a un doctor de apellido Price. Lo describe rubio, de unos 28 años de edad, de un metro 80 centímetros de estatura, ojos azules y con aspecto extranjero. Según Draper, nunca más lo vuelve a ver en la Clínica Santa María.

Estas descripciones coinciden con las de Michael Townley, estadounidense, agente de la CIA y autor de asesinatos y atentados durante la dictadura. Íntimamente ligado con la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) y con Manuel Contreras, uno de sus principales integrantes.

Townley realiza una serie de confesiones acerca de sus procedimientos y acciones, entre las que destaca la existencia de un laboratorio para producir armas químicas, como gases que atacan al sistema nervioso. El agente se convertiría en pieza clave de los antecedentes que rodean la muerte por envenenamiento de Frei Montalva y hoy ayudaría a identificar a personajes clave que estuvieron en los pasillos de la Clínica Santa María el día en que Pablo Neruda murió.

Finalmente, el abogado querellante del caso Neruda, Eduardo Contreras, es el encargado de informar sobre los últimos resultados previos a que finalice el proceso de exhumación.

El 1 de mayo de 2013, a Radio Bio-Bio de Chile, declara que “ya está descartado que murió de caquexia, murió de un paro cardiaco producto de una inyección. ¿Qué contenía esa inyección? Ese es el misterio”.


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553 comentarios a “¿Quién mató a Pablo Neruda?”


  1. Woodrow B. Vasquez

    Matilde Urrutia mencionó repetidamente en sus memorias –Mi vida junto a Pablo Neruda– a Manuel Araya: “Ya se acercaba la tarde y mi chofer no había aparecido. El día anterior me dejó en la clínica (…) era la única persona que tenía cerca para ayudarme… Pobre muchacho que vagabundeaba con Pablo por mercados, por casas de antigüedades… él había desaparecido con nuestro coche y con él yo perdía la única persona que me acompañaba en todas las horas del día”.


  2. Harriett I. Frye

    Las indagatorias sobre la muerte del poeta Pablo Neruda finalmente se centran en la clínica Santa María, que durante muchos años fue el hospital privado más importante de Chile.


  3. Desiree Bean

    SANTIAGO, CHILE.- El poeta chileno Pablo Neruda padecía un cáncer de próstata avanzado en el momento de su muerte, pero no se puede afirmar aún si fue envenenado, dijo el Servicio Médico Legal (SML) chileno al informar sobre las primeras pericias de sus restos exhumados.


  4. Damian O. Jennings

    El estadounidense estuvo además involucrado en el proyecto Andrea, que permitió a la dictadura militar fabricar gas sarín para usarlo como arma en contra de sus opositores. Townley, de 70 años, vive actualmente en Estados Unidos acogido a un programa de protección de testigos. “Ninguna enfermera de las más de diez que ha declarado dice haber conocido jamás, nunca, a un Price. (El supuesto doctor) se fue al día siguiente de la muerte de Neruda y nunca más volvió a la clínica”, apuntó Contreras.


  5. Kari Dodson

    “Está el acta de la muerte de Neruda. Me dijo Contreras que según el documento, Neruda, el sábado 22 ya estaba en estado catatónico. Lo único que podría decir es que eso no es cierto porque yo estuve con él y me dijo que no se quería ir. Hablaba con toda normalidad y estuve un rato con él. Era una persona muy sensible, muy especial su manera de ser. Le gustaba jugar con juguetes de peluche que tenía en su cama, muy conversador, muy especial pero muy lejos de que ese sábado 22 estuviera como dice el acta de defunción catatónico.


  6. Dolores Q. Woodard

    Su declaración fue contrastada con los medios de la época, antecedentes de la clínica y el testimonio de otras personas que vieron a Neruda sus últimos meses de vida, explicó a la AFP el abogado querellante, Eduardo Contreras.


  7. AMADEO GAYTAN LABASTIDA

    El régimen dictactorial de Augusto Pinochet, cometio una serie de atrocidades en contra de los chilenos, es el personaje mas siniestro de América latina, junto con sus compinches americanos, los latinoamericanos exigimos se esclarezca los asesinatos de los esbirros de funesto personaje y que estos sean exhibidos a nivel internacional, no nada mas por la muerte del poeta, sino por los miles de desaparecidos, y desplazados políticos por dicho régimen militar, que ardan en las llamas de la historia del mundo, sujetos tan siniestros y non gratos del mundo