octubre 5, 2011

Religión y bancarrota

Escrito por la redacción

En la antigüa Grecia no existía la idea de la bancarrota, en la nueva Grecia sí. El día de hoy el gobierno griego dijo que podría ejercer su derecho a declararse en bancarrota si la Unión Europea no le otorga una ayuda por 8mil millones de euros en las próximas semanas — el resultado de la bancarrota podría ser desastrozo para la Unión Europea. Ese privilegio no hubiera estado tan a la mano hace un par de milenios. En el mundo helénico, si alguien debía y no podía pagar, él, su esposa e hijos se convertían en “esclavos de deuda”. Había leyes locales que limitaban la cantidad de años en que los deudores podían quedar esclavizados, pero no había protección para los esclavos y sirvientes del deudor que, de por vida,  debían servir a su nuevo dueño. Donde sí existía la bancarrota en el mundo antigüo era entre el pueblo judío. La compasión con el deduor era un mandato divino. La religión, no las finanzas, inventaron el borrón y la cuenta nueva.

Según el viejo testamento, cada año sabático (cada séptimo año), se deben perdonar las deudas y liberar a los esclavos que sean del pueblo propio (no a los extranjeros).  Cada año jubilar (cada séptimo año sabático – 49 años) se deberán perdonar deudas a locales y extranjeros y liberar a todos los esclavos de deudas sin importar su origen.  Ese año jubilarse anuncia un día antes del “día de la expiación”, que se debía llevar a cabo el  décimo día del séptimo mes de cada 49 años, dìa en que se tocaban las trompetas en todo el territorio de Israel.

Apelar a la tradición religiosa judáica quizá no sea la mejor estrategia para Grecia, pero ante las curcunstancias… se pierde muy poco. De hecho, en la campaña de reducción de la deuda externa para países pobres que se llevó a cabo para el Jubileo del año 2000, las referencias bíblicas fueron una parte fundamental de la retórica que se utilizó:

Una coalición extraordinaria de iglesias, grupos de combate a la pobreza y otras organizaciones de la sociedad civil organizaron la campaña del Jubileo 2000. Invocando normas bíblicas del libro del Levítico, la campaña le solicitó a la comunidad internacional [con bastante éxito por cierto] que se marcara el milenio reconociendo un periodo de jubileo en el que las deudas [de los países más pobres] sean perdonadas y los recursos liberados sean usados para combatir la pobreza.(1)

Acá transcribimos las fuentes de la tradición judeocristiana referente a la bancarrota y la condonación de las deudas. Quizá algún lector necesitado pueda servirse de estos argumentos. Por eso, en futuras ocasiones, asegúrese de que su acreedores sean hombres de fe. Quizá decidan esclavizarlo un tiempo corto y sólo quedarse con sus sirvientes a perpetuidad.

DEUTERONOMIO (Su nombre en griego significa “segunda ley” y está escrito en forma de proclamas del gran legislador. Es el último libro del Pentateuco y suele atribuírse a Moises, quien supuestamente lo recitó antes de entrar a la tierra prometida. Es considerada la primera parte de la ‘Historia nacional’ -o historia deuteronómica- del pueblo judío).

Deuteronomio 15

El séptimo año: la remisión de las deudas

15 1 Al cabo de cada siete años, harás una remisión.

2 La remisión consiste en lo siguiente: Todo acreedor condonará a su prójimo el préstamo que le haya concedido. No hará ninguna demanda a su prójimo –es decir, a su hermano– porque se ha proclamado una remisión en homenaje al Señor.

3Podrás, eso sí, demandar al extranjero, pero deberás liberar a tu hermano del derecho que tengas sobre él.

4 Por lo demás, no habrá ningún pobre a tu lado, porque el Señor te bendecirá abundantemente en la tierra que él te da como herencia, 5 con esta sola condición: que escuches su voz, practicando cuidadosamente todo este mandamiento que hoy te prescribo.

6 Sí, el Señor, tu Dios, te bendecirá como te lo ha prometido: tú prestarás a muchas naciones, sin tener necesidad de pedirles prestado, y dominarás a muchas naciones sin que ellas te dominen.

[...]

La remisión de los esclavos hebreos

12 Si tu hermano hebreo –sea hombre o mujer– se vende a ti, te servirá durante seis años y al séptimo año, lo dejarás en libertad.

13 Cuando le concedas la libertad, no lo envíes con las manos vacías.

14 Llénalo de presentes tomados de tu ganado menor, de tu era y de tu lagar, haciéndolo partícipe de los bienes con que el Señor, tu Dios, te bendiga.

15 Recuerda que tú fuiste esclavo en Egipto y que el Señor, tu Dios, te rescató. Por eso ahora te doy esta orden.

16 Pero si él te dice. “No quiero alejarme de ti” –porque te ama, y ama también a tu familia y se siente feliz a tu lado– 17 entonces tomarás una lezna y le perforarás la oreja contra la puerta de tu casa: así será tu esclavo para siempre. Lo mismo deberás hacer con tu esclava.

LEVÍTICO (Su nombre le viene del hecho de contener normas para el culto en general y especiales para los levitas; éstos constituían un estamento de segundo orden al servicio de los sacerdotes. Es la parte más importante del llamado escrito sacerdotal).

Levítico 25

El año sabático

25 1 El Señor dijo a Moisés sobre la montaña del Sinaí:

2 Habla en estos términos a los israelitas:
Cuando entren en la tierra que yo les doy, la tierra observará un sábado en honor del Señor.

3 Durante seis años sembrarás tu campo, podarás tu viña y cosecharás sus productos.

4 Pero el séptimo año, la tierra tendrá un sábado de descanso, un sábado en honor del Señor: no sembrarás tu campo ni podarás tu viña; 5 no segarás lo que vuelva a brotar de la última cosecha ni recogerás las uvas de tu viña que haya quedado sin podar: será un año de descanso para la tierra.

6 Sin embargo, podrán comer todo lo que la tierra produzca durante su descanso, tú, tu esclavo, tu esclava y tu jornalero, así como el huésped que resida contigo; 7 y también el ganado y los animales que estén en la tierra, podrán comer todos sus productos.

El año jubilar

8 Deberás contar siete semanas de años –siete veces siete años– de manera que el período de las siete semanas de años sume un total de cuarenta y nueve años.

9 Entonces harás resonar un fuerte toque de trompeta: el día diez del séptimo mes –el día de la Expiación– ustedes harán sonar la trompeta en todo el país.

10 Así santificarán el quincuagésimo año, y proclamarán una liberación para todos los habitantes del país. Este será para ustedes un jubileo: cada uno recobrará su propiedad y regresará a su familia.

11 Este quincuagésimo año será para ustedes un jubileo: no sembrarán ni segarán lo que vuelva a brotar de la última cosecha, ni vendimiarán la viña que haya quedado sin podar; 12 porque es un jubileo, será sagrado para ustedes. Sólo podrán comer lo que el campo produzca por sí mismo.

13 En este año jubilar cada uno de ustedes regresará a su propiedad.

14 Cuando vendas o compres algo a tu compatriota, no se defrauden unos a otros.

15 Al comprar, tendrás en cuenta el número de años transcurridos desde el jubileo; y al vender, tu compatriota tendrá en cuenta el número de los años productivos:

16 cuanto mayor sea el número de años, mayor será el precio que pagarás; y cuanto menor sea el número de años, menor será ese precio, porque lo que él te vende es un determinado número de cosechas.

17 No se defrauden unos a otros, y teman a su Dios, porque yo soy el Señor, su Dios.

18 Observen mis preceptos y cumplan fielmente mis leyes; así vivirán seguros en esta tierra.

19 La tierra dará sus frutos, ustedes comerán hasta quedar saciados y vivirán seguros en ella.


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143 comentarios a “Religión y bancarrota”


  1. Frankchucho

    Bien pueden hacerlo puesto que estos fondos pertenecen en gran medida a los judios, y la Tora los obligaria a hacer esto. Pero la realidad es otra y hoy por hoy el pueblo Griego esta condenado a vivir en la ignominia por un largo periodo, esperemos que no se alargue mucho y el milenio les ajuste para salir de apuros.


  2. LEON M

    EL EL ISRAEL DEL ANTIGUO TESTAMENTO el prestamista estaba consciente de el advenimiento del Jubileo y sabía el riesgo que enfrentaba al prestar mas allá de la capacidad de pago. Las instituciones de crédito actuales, en su afán de ganancias IGNORAN ESE LIMITE. Hace falta una legislación similar a nivel internacional, no solo por motivos humanitarios, sino para frenar la voracidad de los prestamistas y limitar el endeudamiento de los gobiernos corruptos o irresponsables. Al haber tales leyes, los acreedores y deudores se detendrían unos a otros y se evitarían las burbujas finan cieras.