Cuenta Juan Villoro que Ibargüengoitia sugería que cuando las ideas no bajaban al teclado había que salir a caminar y tomar aire. Me tomo en serio la invitación y dejo mi cubículo en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM rumbo al Centro Cultural Universitario. Llego al restaurante Azul y oro, está vacío, [...]