A las 8:48, en la estación Atlalilco, tres hileras de granaderos inquietaron a los pasajeros. El tren se detuvo y, de pronto, aparecieron camarógrafos y fotógrafos empujándose para poder entrar al vagón. Estaban tratando de captar al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, en su “visita de familiarización” por la Línea 12 Bicentenario. Hubo furor: “Marcelo, vente pa’ acá. Siéntate aquí”. “Señor, tómese una foto conmigo”. “Gracias, Marcelo. Este Metro va a ser muy útil”.